LA ENSEÑANZA, EL TRABAJO

La Enseñanza profundiza en aquella frase del Dr. Sutherland en la que hablaba de los diferentes ritmos que se pueden percibir en relación con el sistema cráneo-sacral y que parecen ser movimientos fluídicos, semejantes a las mareas de los océanos.

Sutherland afirmaba que estas mareas y en particular La Marea Larga llevan en si el Aliento de la Vida que está en un intercambio constante con la fisiología del cuerpo y que podemos confiar en La Sabiduría y La Potencia contenidas allí.

Aquella declaración de Sutherland  – TÚ PUEDES CONFIAR EN LA MAREA – tocó profundamente a Mike que dedicó 20 años de su práctica clínica explorando estas 6 palabras.

La conclusión a la que llegó Mike a través de los años fue que esta declaración es una verdad absoluta siempre que este confiar sea un total salto al precipicio, y no solamente un concepto bonito.

La Enseñanza, que Mike elaboró, se centra alrededor de LA CONFIANZA y su encarnación en el CUERPO. Mike descubrió que entrar en el espacio de absoluta vulnerabilidad, al no pretender entender ni controlar La Marea, nos lleva al nivel de La Creación y Transmutación alquímica en el Presente donde pueden ocurrir cosas maravillosas.

Mike se dio cuenta de que La Enseñanza no era algo exclusivamente para terapeutas especializados. No se trataba de una manera especial o técnica concreta de hacer las cosas, sino que era una forma de ser y de entrar en el contacto con otra persona desde un lugar más profundo de lo habitual. Y esto podía ser extrapolado más allá de la práctica clínica, esto podía llevarlo a la vida diaria.

La modalidad terapéutica dejaba de ser un factor determinante y se convertía solamente en aquel “marco de unas condiciones” en las cuales podíamos explorar el nivel de relaciones más profundas, según el Dr. Becker. Un marco que nos permitía estar con otras personas, tocarlas de una manera muy delicada, no invasiva, socialmente aceptada y segura.

Este nivel más profundo tiene que ver más con el corazón y ya no tanto con el intelecto, con la Sabiduría y no con el Conocimiento. Se puede decir que conscientemente se hace una  transición de Lo Masculino hacia Lo Femenino. Es una transición desde la análisis, el diagnóstico, el tratamiento, el pronóstico, la corrección, el ajuste, la inducción, etc… Es una transición hacia la escucha y el sostén incondicional y sin expectativa.

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La Enseñanza es una forma de ser y de entrar en contacto con otra persona desde un lugar más profundo de lo habitual

Los dos grandes «principios base» que se unen dando forma a todo lo que está en el Universo son los principios masculino y femenino o Yin y Yang. Nada es creado sin ellos dos. El Vacío y La Forma.

Si miramos a nuestro alrededor, no nos llevará mucho tiempo darnos cuenta de que progresivamente el principio masculino se ha expandido a todos los aspectos de nuestra vida, suprimiendo a lo femenino. Lo masculino está dominando, no solo en nuestra vida diaria, sino en nuestra practica terapéutica también.

Educar, enseñar, diagnosticar, tratar, aconsejar, arreglar, aprender, controlar, analizar, “hacer”… todo esto es muy útil y necesario y es masculino hablando en términos energéticos.

Lo femenino – receptividad, escucha, intuición, “ser” – está poco presente en nuestra vida diaria o profesional. Todos estamos demasiado ocupados en decir al otro cómo debería ser, arreglar su vida o curar su cuerpo.

Hemos olvidado cómo escuchar al otro desde La Quietud y sin juicios.

ESCUCHAR Y SOSTENER

En la caligrafía china la palabra “Escuchar” se compone de cinco elementos:

Los Oídos, los Ojos, Tú, la Atención Plena y el Corazón.

¡La Escucha viene del corazón!

Es muy interesante explorar, estudiar el corazón, su desarrollo, su rol en nuestro cuerpo, su valor en muchas tradiciones y culturas. El Dr. A. T. Still,  en su autobiografía decía: Sin lugar a dudas el corazón es el Rey y Gobernante de Todo, es el primero en entrar en el poder y es el último en retirarse.

La ciencia moderna dice que el campo bio-magnético del corazón es 5.000 veces mayor que el de cerebro. La medicina taoísta hablaba de esto hace miles de años y Mike se sentía muy entusiasmado al ver la confluencia entre las tradiciones, la sabiduría milenaria y los descubrimientos de la ciencia moderna en los campos de la epigenética, la biología y la física cuántica. El CORAZÓN ya empezaba a ser El Controlador Supremo tanto para los científicos como para los místicos.

El Intelecto está en el Cerebro, pero La Sabiduría está en el Corazón. Se complementan el uno al otro y necesitamos a ambos. Sin embargo, vivimos en una época en la que toda la prioridad se da al Intelecto. Hemos perdido la conexión con nuestra «raíz», el corazón con su Sabiduría.

Mike creía profundamente que una de las principales causas de nuestro sufrimiento y dolor residen precisamente en que nos hemos olvidado de cómo sentir y solo recordamos cómo pensar. Realmente hemos perdido y olvidado Lo Femenino. Estamos persiguiendo lo que queremos, olvidando lo que necesitamos.

Las dos grandes necesidades básicas del ser humano a nivel emocional son ser escuchado y ser sostenido. Son dos pilares fundamentales que permiten a nuestro sistema digerir eficazmente el flujo permanente de la experiencias con las que nos encontramos en nuestra vida diaria. Esto también crea unas condiciones óptimas para el funcionamiento de nuestro sistema inmune, nuestro guardián.

La escucha desde el corazón

No podemos curar a nadie. Lo que SÍ podemos hacer es escucharlo más profundamente y crear unas condiciones en las cuales la otra persona se sienta recibida.

Mike Boxhall

En el modelo terapéutico que Mike desarrolló, nosotros creamos unas circunstancias que son seguras para hacer precisamente esto: la persona es sostenida y es escuchada profundamente y de manera incondicional. Cuando la persona esta siendo acompañada de esta manera, se siente capaz de explorar las experiencias no digeridas en un nivel «más profundo» de lo habitual. Es una exploración, una apertura, una odisea a nivel sensorial, no intelectual.

La ciencia dice que el 98% o el 99% del tiempo no estamos presentes. La mayor parte de la vida la pasamos reaccionando a las experiencias acumuladas en nuestro sistema. Desgraciadamente, muchas de ellas son negativas y han entrado en nuestro sistema en las etapas pre-cognitivas y pre-verbales, antes de que se hayan desarrollado nuestras capacidades de conceptualizar y razonar sobre lo que está sucediendo en nuestro entorno. Estas experiencias sensoriales simplemente están allí, están dentro, determinan de manera dinámica nuestra expresión genética y nuestra percepción sobre nosotros mismos.

En muchas lenguas y culturas existe un dicho que dice “ser escuchado es ser sanado”. Mike se preguntaba a si mismo si podemos recordar como se escucha al otro…

No hace mucho, la ciencia ha descubierto que estamos usando solo una parte muy reducida de nuestros genes, alrededor del 12% o del 14% de todo el material genético potencialmente disponible. Es solo una pequeña selección activada básicamente por los factores epigenéticos del entorno.

El modelo de trabajo desarrollado por Mike, La Enseñanza, nos ofrece la posibilidad de ampliar, expandir, incluso modificar nuestra expresión genética. No solo las experiencias no digeridas están guardadas dentro de nuestro cuerpo. La iluminación también está allí.

Cuando ofrecemos a otra persona un espacio seguro dónde sentirse escuchada y sostenida, puede entrar en el contacto más íntimo con aquella negatividad que está guardada dentro de su sistema y completar el proceso de digestión.

¿Qué podemos hacer nosotros para ayudar en este proceso?

El principio masculino intentaría deshacerse de ello, eliminar lo negativo. Lo femenino no pretende deshacerse de nada ya que el mero hecho de poner la intención en liberarse de algo lo estará nutriendo energéticamente. Lo femenino abraza escuchando sin juzgar. Esto permite a uno ser más completo en vez de ser perfecto.

La Perfección proviene de lo masculino, de la exclusión de lo malo. La Integridad de lo femenino. En este Proceso o Viaje que hacemos a las profundidades del Ser, nada debe ser excluido. Solamente recibir, abrazar lo que sea, sin pretender entender lo que está ocurriendo, dejando que LA ENSEÑANZA HAGA EL TRABAJO.

La dinámica de este trabajo crea las condiciones para que tenga lugar una revelación de aquel nivel existencial donde el sufrimiento y la patología no existen

La metodología del enfoque que exploramos no está orientada a la corrección de la patología, a la modificación o a la liberación de estas experiencias traumáticas sea cual sea su origen. No trabajamos con efectos. ¡Tampoco con la causa de ellos! Este nivel siempre está aquí, está en el Cuerpo y puede ser tocado solo en el Presente.

Mike solía decir que el Viaje que hacemos es el mismo que hacían los héroes de la mitología griega. Es un viaje sensorial al fondo de la cueva que es el inconsciente, en búsqueda del tesoro guardado y protegido por los monstruos que son nuestras neurosis y nuestros hábitos. Podemos encontrar este tesoro y llevarlo a la superficie para compartirlo con los demás, con nuestras familias, con nuestros amigos, con nuestros pacientes. El Tesoro se llama LA PAZ.

Para ser un buen compañero en esta odisea, el terapeuta también tiene que comprometerse con este Viaje compartido por dos personas, o por un un grupo, a un nivel donde no exista la patología y que puede llamarse La Salud. Esta es La Enseñanza. Todos pueden hacerlo. Posiblemente, todos necesitan hacerlo.

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